CAMAS INFANTILES: ¿CÓMO SELECCIONAR LAS CAMAS Y ROPA DE CAMA QUE MÁS SE ADECUAN A TU NIÑO?

Los dormitorios son esos espacios sagrados destinados a descansar, soñar y a veces trabajar. Pero al hablar de las alcobas infantiles estas adquieren un toque especial, allí no solo descansan, sino que también juegan y desarrollan su imaginación. Esto hace que la selección del tipo de cama y su cobertura vaya a la par con su edad y desarrollo.

Para bebes y niños menores de dos años, se recomiendan camas cunas, de maderas o mimbre que tengan barandales de seguridad. Adicionalmente pueden tener cajones o minicloset que permiten acceder fácilmente al vestuario del bebé. La ropa de cama debe ser de algodón evitando colchas de lana para no ocasionar alergias a los niños.

Si tenemos varios niños y la habitación es pequeña, se puede optar por literas o camas nidos para aprovechar el espacio. Los diseños varían según el tamaño y los materiales. Los accesorios con los que se pueden fabricar son escaleras-cajones, escritorios, en forma de carro o de avión.

Las camas individuales tienen como materiales habituales la madera, el mimbre, el metal o la fusión de varios de estos componentes. Los diseños pueden ser tradicionales con una cabecera y soporte para los pies que sirven de base para los colchones. Por ser tradicionales, no significa que deban ser aburridas o simples, pues estás juegan con la forma y tamaño de los cabeceros y apoya pies. Creando modelos que pueden llegar a encantar a los más pequeños de la casa.

Los que desean un modelo más sencillo tienen a la disposición las camas sin cabeceros ni pieceros. El colchón está apoyado en una base rectangular, la decoración y belleza se la otorgan los cubrecamas y almohadas que se les coloque, que pueden ser de diferentes colores y formas. Esto encaja muy bien en las decoraciones minimalistas.

Las de estilo escandinavo son un punto medio entre las tradicionales y las de soporte. No cuentan con apoya pies, pero se lucen con cabeceras que se fijan a la pared. Este tipo de cabecera puede ser acolchada, o de madera con mesitas de noche incorporadas o huecos que pueden servir de cajones.

Las camas de dosel evocan los cuentos de princesas.Estas tienen una estructura superior que sujetan cortinas muy finas. El dosel se aprecia en dos formas; cuadrada o con un punto de apoyo central. Este tipo de cama protege del exceso de luz o del frío.

Entrando en la modernidad el diseño de las camas infantiles apuesta a camas originales e innovadoras. Las tipotatamis, inspiradas en la cultura japonesa, son una estructura gruesa colocada directamente en el piso y con un colchón grueso. Los tatamis le permitieron a la creadora del método Montessori, demostrar que este tipo de cama le da independencia, autonomía y seguridad al niño.

También encontramos las camas flotantes o colgantes, que le transmiten al niño la idea de estar en el aire. Las camas flotantes son construidas en maderas mientras que las colgantes se realizan con materiales livianos pero resistentes que permitan sostener la cama desde un soporte en el techo.

La cama no es lo único importante, también lo es la ropa que la cubre. Esta debe ser acorde a las temporadas de frío o de calor. Telas suaves, tejidos que sean de materiales antialérgicos, fáciles de higienizar y sobretodo de colores, figuras o diseños que sean del gusto de sus pequeños usuarios.